El fenómeno más destacable del año, a nivel televisivo, fue la proliferación y duración de las "cadenas" de gobierno, que ocuparon las pantallas durante horas. El resultado más obvio fue el incumplimiento involuntario de las pautas de los anunciantes, y por ende, la alteración de la eficiencia de las estrategias planificadas y la consiguiente pérdida de dinero para la industria en general.
Para los anunciantes, quienes inicialmente no pudieron solicitar compensación por los espacios pagados, ya que está estipulado que los comerciales dejados de transmitir por cadenas nacionales no son compensables, la situación ameritó una revisión de esta práctica llevando a la industria a un acuerdo de compensación para minimizar los efectos económicos negativos de las mismas.
Para los canales, no sólo ha sido una gran pérdida de dinero, sino también de esfuerzo, ya que se vio afectada la transmisión de programas especiales, programas en vivo, etc., los cuales muchas veces tuvieron que ser movidos de horario para no perder la producción, afectando en general la parrilla de programación.
En total se generaron 56 cadenas, 18 durante el horario comprendido entre las 10:00 a.m. y las 6:00 p.m. y 38 a partir de las 7:00 p.m.. Ninguna cadena, a excepción de las relacionadas con la tragedia del Estado Vargas, comenzó después de las 10:00 p.m..
Siempre ocupando el horario de mayor encendido, bien sea de día o de noche, las más largas comenzaron más temprano, alrededor de las 8:00 p.m., y las más cortas variaron pero nunca duraron más allá de las 10:30 a 11:00 de la noche, para no trasnochar a la audiencia.
El encendido de las cadenas varió de acuerdo al horario y a la temática, pero lógicamente en la noche se expone mayor cantidad de gente. Los temas tratados influyeron importantemente. Los que demandaron mayor atención fueron las Medidas Económicas al principio del mandato presidencial, las Bases Comerciales para el Referéndum, mensajes del CNE, todas éstas con altos niveles de encendido y se realizaron en los tres primeros meses de gobierno. Adicionalmente, el resultado de las elecciones a asambleístas, en julio del 99, atrajo la atención de la audiencia.
Por otro lado los mensajes emitidos con motivo de la tragedia de Vargas y sus operativos de rescate, tuvieron un alto nivel de encendido.
Se debe señalar que los niveles de encendido y tiempo de exposición están directamente influenciados por la longitud de las alocuciones: a mayor duración, menor atención por parte de la audiencia.